CDMX , ABRIL 6, 2021.- La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) sostiene que ante la inminente embestida de la 3ª ola Covid, producto del relajamiento generalizado de la población en este periodo vacacional de Semana Santa, debemos hacer un alto en el camino y preguntarnos seriamente si el manejo de la pandemia ha sido el correcto. Asimismo, más tarde que temprano, tendremos que convenir una nueva cultura laboral y de estudios, de esparcimiento y recreo. Entre más tardemos en hacerlo, mayor será el daño.

 

“Crónica de una muerte anunciada resulta ser las oleadas del virus que veíamos venir y poco o casi nada hicimos por impedirlo. ¿A qué se debe esta conducta cuasi suicida de la población? A la indolencia gubernamental al ofrecer una comunicación contradictoria a lo largo de la pandemia que ha confundido y llevado a la gente a perder credibilidad en los llamados de la autoridad, decidiendo irse por la libre. Para muestra un botón, todavía ahora no ha quedado establecido el uso obligatorio del cubrebocas, así como prevalece el manejo discrecional del semáforo que de un momento a otro cambia de color sin mayor explicación, alejado de la realidad de contagio y letalidad que día a día se ve incrementada, desalentando a la población”, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.

El currículo oculto del gobierno en esta crisis sanitaria es establecer como prioridad la reactivación económica sobre la salud de la población. He aquí el error, ya que no es posible lograr la reactivación económica si no logramos antes contener y controlar la pandemia. La salud de la población debe ser nuestra máxima prioridad y es la piedra angular de la reactivación económica.

Otro estrabismo del gobierno es su insistencia en buscar volver a la normalidad previa al Covid-19, sin acabar de entender que no habrá regreso posible a nuestro estilo de vida anterior, por lo que estamos emplazados a realizar ajustes en nuestras reglas de convivencias.

Debemos repensar:

a) La semana laboral inglesa de lunes a sábado de 40 horas para migrar a una semana laboral de 3 días con 24 horas de trabajo; obtendríamos una mayor productividad y se generarían más empleos.

b) La movilidad cotidiana de la gente gira en torno a sus trabajos y las escuelas de sus hijos. Establezcamos horarios de entrada escalonados que diluyan el congestionamiento; determinemos aforos parciales de un 30% a un 40% que asistan de manera alternada a sus centros de trabajo y de estudios y así poder garantizar un trasporte público con sana distancia.

c) Otro aprendizaje del Covid es que el home office llegó para quedarse, ya que resulto ser más productivo que el trabajo en oficina, por lo que aquellos giros que lo permitan deberán consolidar el trabajo en casa por ser una alternativa de alta eficiencia.

d) Respecto al quehacer educativo, quedó demostrado que mediar la educación a través de la TV no dio buenos resultados; en cambio, llevarla por internet fue mejor; sin embargo, el obstáculo para generalizar esta vía es que no todo el país está conectado y por otra parte tenemos una mala conectividad. Ante este escenario habremos de pasar a un modelo educativo semipresencial, donde un grupo de alumnos del salón tome clases presenciales y el resto en forma virtual de manera alternada para garantizar sana distancia y la sanitación en las escuelas, con ello evitar la propagación del virus.

Aquí, algunos de los principales ajustes que debemos considerar hacer en nuestra vida cotidiana para lograr una reactivación económica desde la prevención.

Todo indica que en el 2021 no lograremos aplicar la vacuna a los 80 millones de mexicanos, cifra que se requiere para lograr la inmunidad necesaria y así consolidar nuestra actividad económica; 160 millones de aplicaciones son las que se exigen, por lo que, de lograrlo, sería hasta 2022 o inicios del 2023.

“Seamos claros, la Jornada Nacional de Vacunación logrará su objetivo hasta el año 2023, hecho a favor que el presente análisis: la mejor vacuna con la que contamos los mexicanos es la de la prevención. Los ajustes aquí propuestos más otros más, son ajustes obligados que se deben hacer. Demos un golpe de timón al manejo de la pandemia para lograr avanzar desde la prevención a la reactivación económica y lograr salir de la debacle a la que nos ha empujado este letal virus”, finalizó Cuauhtémoc Rivera.