LOS ÁNGELES, CA., MARZO 30, 2018.  Alguna vez la actriz ícono de una época, Marilyn Monroe dijo que Hollywood era el lugar “donde te pagan mil dólares por un beso y 50 centavos por tu alma“. Pero cuando se trata de taquilla, la fe y creencias pueden resultar un asunto muy lucrativo.

Las películas religiosas, destinadas principalmente a audiencias evangélicas en Estados Unidos, han ganado un espacio importante en la cartelera desde finales de la década de 1990.

El pasado fin de semana, I Can Only Imagine fue la tercera película más taquillera. Se estrenó hace dos semanas en Estados Unidos con 17.1 millones en boletos y para el domingo, acumulaba 38.1 millones.

La cinta está protagonizada por Dennis Quaid y J. Michael Finley, quien interpreta al cantante principal de una popular banda cristiana.

Pablo, el Apóstol de Cristo, también se estrenó el fin de semana, aunque con una taquilla más modesta: 5.1 millones de dólares y una crítica no muy favorable. El LA Times la calificó de “tediosa”.

Está protagonizada por James Faulkner y Jim Caviezel, quien interpretó a Jesús en La Pasión de Cristo, de Mel Gibson en 2004.

Hasta los 90, Hollywood raramente estrenaba una película religiosa. Para 2006, debutaban entre cuatro y cinco películas de este género al mes.

El auge se debe a un pequeño grupo de distribuidores que “realmente descifraron el código” de lo que las audiencias religiosas quieren, normalmente cambiando dramas épicos bíblicos por historias más modernas y contemporáneas, explicó el analista Paul Dergarabedian, del sitio especializado comScore.

“Estas películas tienen que venir de un lugar auténtico. No puedes llegar a una reunión de ejecutivos y decir: ‘las películas religiosas son populares, hagamos una’. Tienen que ser auténticas, porque las comunidades basadas en la fe, sabrán si no estás desarrollando una buena historia”.

 

Caviezel está en conversaciones para hacer una secuela de La Pasión de Cristo, la película con temática religiosa más lucrativa de la historia, con una taquilla global superior a los 600 millones de dólares, 20 veces más que lo que costó producirla.

No estaba haciendo lobby por el papel porque nadie sabía qué estaba sucediendo”, dijo Caviezel sobre su casting en 2004 en una reciente conferencia de The Fellowship of Catholic University Students.

Mel Gibson me quería a mí para hacer de Jesucristo, quería a un tipo cuyas iniciales fueran JC y que acabara de cumplir 33 años para interpretar a Jesucristo. ¿Es una coincidencia? No creo, contó.

Negocio millonario

Cuarto de guerra (2015), que también tuvo una crítica negativa, recaudó no obstante 67.8 millones de dólares, llegando al tope de las más taquilleras en su segunda semana.

Un año antes, Dios no está muerto se estrenó con 9.2 millones y llegó a sumar 60.7, con una secuela en 2016 que sumó 20.7 millones de dólares.

Una tercera entrega, que se estrena hoy, tiene proyecciones de 5 millones en su debut en el fin de semana de Pascua.

La taquilla no parece gran cosa si se compara con grandes producciones como Pantera Negra, que superó los 600 millones, pero se trata de un género que ha vendido 2 mil millones de dólares en boletos desde finales del siglo pasado, según el sitio Box Office Mojo.

Eso sin contar gigantescas producciones que no son consideradas evangélicas: Los 10 mandamientos(1956), de Cecil B DeMille; las producciones de 2016 Ben-Hur, Silencio Hasta el último hombre; y la cinta animada La estrella de Belén(2017).

 

Con información de La Jornada