TIJUANA, SEPTIEMBRE 14, 2020.- El gobernador Jaime Bonilla Valdez, afirmó que la problemática de las descargas de contaminantes a las Playas de Imperial Beach, quedó resuelta en 9 meses, de 20 años que llevaba esta situación, sin haber sido atendida por anteriores gobiernos.

 

“El tema de la contaminación de las Playas de Imperial Beach, ha sido un tema que ha generado fricciones entre los dos países, nunca como antes se había enfocado en este problema como lo prometimos durante la campaña; y ya cuando se hicieron inversiones, la limpieza del canal del Río Tijuana y las mismas autoridades (norteamericanas) lo reconocieron, sale una nota con tintes políticos, haciendo alarde de que el problema no se ha resuelto”, expresó el mandatario estatal.

 

En este sentido, participaron durante su video-conferencia habitual, el titular para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua (SEPROA), Salomón Faz Apodaca, y el subsecretario Técnico de la misma dependencia, Rigoberto Laborin Valdez, para dar respuesta a versiones del alcalde Serge Dedina, de Imperial Beach, California, en una cadena televisiva de Estados Unidos.

 

Rigoberto Laborin Valdez, explicó, primeramente, que la cantidad de agua que cruzaba por el cauce del canal piloto (Río Tijuana), era de mil 310 litros por segundo (l/s), ahora con la limpieza del canal Río Tijuana, es de mil litros por segundo (l/s); y que, en el caso de la planta PBCila, que se reconstruyó en su totalidad, ahora cuenta con mayor capacidad, con mil 500 litros por segundo.

 

El funcionario dijo categóricamente que en este momento no hay descargas hacia el mar, y que se implementó un programa en cuatro vertientes: Limpieza permanente del canal del Río Tijuana, proyectos del Colector Costero, instalación de bombas y un contrato con una empresa particular para el mantenimiento de la planta tratadora PBCila.

 

 

Rigoberto Laborin, refirió las imprecisiones tanto de la presentadora del canal CBS, como las del alcalde de Imperial Beach y que ilustran la entrevista con imágenes de la Canalización del Río Tijuana, que no son las actuales, tergiversando la realidad del nuevo aspecto de la estructura.

 

En la entrevista que la retomaron en la video conferencia habitual del gobernador, el primer edil de Imperial Beach, dice y se desdice, que no hay descargas de aguas negras provenientes del canal y que el problema está solucionado; no obstante, las playas se mantienen cerradas.

 

Intervino el titular de SEPROA, para adelantar que el próximo 24 de septiembre, la secretaría que encabeza tendrá una reunión con la Cámara de Comercio de Chula Vista, para tratar algunos temas, y que será una oportunidad para que el alcalde Serge Dedina, aclare su postura.

 

Cabe destacar que en reiteradas ocasiones la Agencia de Protección Ambiental (en inglés, Environmental Protection Agency; más conocida por las siglas EPA), ha reportado que no se han detectado flujos de aguas residuales en las playas de California; y en medio de esta controversia, el mandatario bajacaliforniano expresó: “Señor Serge Dedina, le tengo noticias los mexicanos resolvimos el problema en 9 meses de gobierno, lo que no se hizo en 20 años”.

 

El mandatario también agregó que México ya hizo su parte, con un fuerte esfuerzo e inversión, y que no se vale que durante una entrevista se hayan transmitido imágenes de hace meses, cuando todavía no iniciaba el desazolve del canal del Río, con el fin de “polarizar” a la comunidad norteamericana contra la mexicana; y que por eso el alcalde “debería de pedir disculpas y salir y decir la verdad”.

 

Expresó que el pueblo de Baja California está consciente de la Limpieza del Canal, que no le costó ni un centavo al Gobierno de Estados Unidos; y donde se invirtieron 90 millones de pesos, de recursos captados de las empresas que adeudaban agua y otros conceptos; además de la compra de bombas nuevas; acciones que el actual gobierno estatal ha impulsado por iniciativa propia.

 

Recordó que en ese esfuerzo por dejar de enviar contaminantes (a Estados Unidos y a las propias playas del Estado), se han cerrado varias empresas de origen estadounidense que están instaladas en las inmediaciones del canal de Tijuana, pues se detectó la gran contaminación que generan, y que han contribuido a las descargas de aguas negras que llegan a las playas de Imperial Beach.

 

“Estamos conscientes de los escurrimientos provenientes de hoteles, restaurantes y hospitales en la costa, que no cuentan con plantas de tratamiento, cosa que estamos regularizando, y no se compara con el conflicto internacional del canal”, agregó.