INDIA, MAYO 28, 2018.  Grandes inundaciones y extensos períodos de sequía en varias partes de India están destruyendo los cultivos. Muchos campesinos se han visto forzados a emigrar en busca de trabajo por que la tierra se ha vuelto infértil.

“Alguna vez toda nuestra familia vivió de la agricultura”, cuenta Madhiben, residente de una aldea de Gujarat, en el noroeste de India.

Recuerda que tuvo que dejar su tierra porque quedó cubierta de una capa de sal.

“Solían ser campos verdes, ahora es un desierto blanco“.

Muchas partes de India han sufrido los severos efectos de la desertificación, pero ahora una empresa social Naireeta Services está tomando cartas en el asunto.

Sus fundadores, Trupti Jain y Biplab Khetan Paul, crearon una solución para enfrentar este grave problema.

“Durante el terremoto en Gujarat en 2001, me acuerdo que las temperaturas subieron drásticamente y dejaron a la gente sin agua”, cuenta Biplab.

“Después llegó el monzón inundando todo y dejando las granjas anegadas durante meses. Ese fue el momento en que me puse a buscar una respuesta”.

“Entonces me di cuenta de que las lluvias erráticas podían ser la solución para las estaciones secas”.

Biplab y Trupti comenzaron a experimentar con diferentes estructuras que les permitieran guardar el exceso de agua de lluvia para utilizarla en momentos de sequía.

“Ahí fue cuando creamos Bhungroo, un dispositivo para recolectar agua que utiliza un módulo de inyección que le permite almacenar el exceso de lluvia que se acumula bajo la tierra”, dice Trupti.

“Los granjeros pueden utilizar esa misma agua para regar sus cultivos en verano y en invierno”.

Biplab Paul

Sequía invasora

El alto nivel de salinidad de la tierra en muchas zonas de Gujarat y otros estados de India, a menudo genera una capa blanca o marrón impermeable que impide que el agua penetre el terreno.

Y esa es la razón por la que los campos permanecen anegados.

Cada año, 12 millones de hectáreas se pierden por este motivo, las cuales podrían haber generado 20 millones de toneladas de granos.

“Después del monzón nuestros campos quedaron inundados por tres meses”, cuenta Madhiben.

“Todos los hombres de la familia tuvieron que irse a las ciudades a buscar trabajo”.

Según la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación, para el año 2030, 135 millones de personas podrían perder sus casas y sus fuentes de ingresos a causa de la desertificación.

“En India, 5 millonesde pequeños campesinos han sido afectados por los problemas derivados de la salinidad, las inundaciones y las sequías“, dice Trupti Jain.

“Y alrededor del mundo, 650.000 millones de hectáreas han sido dañadas”.

La irrigación del Bhungroo

Bhungroo es una palabra en Gujarati que significa sorbete, popote o paja. Se trata de un tubo de entre 10 y 15 centímetros de diámetro que se inserta en la tierra.

Durante el monzón el exceso de agua se escurre por el dispositivo, se filtra, y luego fluye naturalmente hacia acuíferos subterráneos, donde permanece hasta que es utilizada en las estaciones secas.

“Ahora podemos tener fácilmente dos cosechas al año, cuenta Kaser Behan, quien utiliza el sistema en su granja.

La elaboración de un Bhungroo puede costar entre US$750 y US$1.500, dependiendo de la ubicación y el tamaño del proyecto.

“Nuestra empresa está desarrollando modelos híbridos, que funcionan con subvenciones y que al mismo tiempo generan ganancias“, dice Trupti.

Hasta ahora, la empresa ha construido más de 3.500 Bhungroos en India.

El objetivo de la firma, dicen sus fundadores, está en el concepto de “antyodaya”, una palabra que usaba Mahatma Gandhi para expresar el deseo de atender a la última persona de la fila de la mejor manera posible.

 

Con información de BBC Mundo