JULIO 18, 2019.- En el mundo de las finanzas y en la vida en general, es importante considerar que hay situaciones que no se pueden controlar, y por tanto, es inevitable experimentar tiempos difíciles, sin embargo, lo más importante es saber cómo  enfrentarlos y aunque puede resultar muy estresante, también representa una gran oportunidad. Con la oportunidad viene el cambio y a menudo implica aprender y mejorar.

BOTIQUÍN BÁSICO

De acuerdo con la Comisión Nacional de Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef): sólo el 30% de los mexicanos cuenta con educación financiera, poco más del 50% ahorra a través del sistema financiero y sólo el 36.6% de la población lleva un registro de sus gastos, de las cuales el 63.8% lo hace de manera mental, lo que puede ocasionar que dicho registro no sea muy confiable.

Estas cifras demuestran la carencia de educación y de planeación financiera que existe en nuestro país, por tanto, es de esperarse que más de 80% de los mexicanos no cuente con un fondo de emergencias y pueda requerir de un botiquín de primeros auxilios.

Por lo tanto, Skandia, expertos en finanzas, comparten los pasos para revisar las heridas financieras, para ello, es necesario considerar:

 1.- Realizar un balance, es decir, sumar el dinero disponible y el sueldo de los próximos tres meses. Enlistar cada una de las deudas, tanto las que están a meses sin intereses y las que no. Es importante ser realistas, esto es para tener una foto de la situación.

2.- Desarrollar un presupuesto: listar los gastos fijos (los que tienen que ver con hogar, salud, educación y transporte), lo cuales no deberían pasar del 70% de sus ingresos, y también escriba la lista de los gastos variables (hay que anotar las deudas y otras posibles erogaciones).

 3.- Analizar tus compras: ahora es momento de examinar los conceptos de cada una de las listas y ver dónde es posible hacer recortes. Ejemplo: reducir el consumo de gasolina utilizando el transporte público, evitar gastos en restaurantes y preparar un menú semanal en casa, buscar actividades de entretenimiento gratuitas, reducir el consumo de la comida chatarra o gastos hormiga, etc.

4.- Buscar más recursos: enlistar a deudores y desarrollar una estrategia de cobranza. Realizar una venta de garaje, buscar trabajos alternos, hacer un inventario de cosas con valor (joyas, dólares guardados, aparatos electrónicos que no se ocupan, etc.). Poner a trabajar el dinero, a través de inversiones, los fondos y las afores son buenas opciones, todo depende del perfil de riesgo y el monto que se tenga destinado a ese rubro.

QUEMADURAS

Si al revisar el ranking de deudas, se descubren “quemaduras”, hay que conservar la calma, ¡todo tiene solución!

1.- Realizar un listado de las deudas por orden de mayor a menor tasa de interés, esto se puede obtener de los estados de cuenta de las tarjetas de crédito. Lo ideal es que cada mes se pague el monto que se denomina para no generar intereses, pero si las condiciones no lo permiten, realizar un pago superior al mínimo, con el objetivo de eliminar las deudas más caras.

2.- Algunos bancos ofrecen la opción de consolidar todas las deudas de diversas tarjetas en una sola, a una tasa de interés más baja. Es importante analizar las condiciones.

4.- Si de plano la “salud financiera” es complicada, la opción de obtener un crédito podría ser una opción, revisando siempre el monto, la tasa de interés y sobre todo el plazo.

5.- Es fundamental no caer en las ofertas y descuentos de cosas que no son indispensables. ¡No hay que añadir más deudas!

Finalmente, Rodrigo Iñiguez, Director Comercial de Canal Independiente de Skandia México indica que si bien, “la vida no es fácil pero debemos recordar que no hay mal que dure cien años. Lo mejor es reconocer que debemos pasar por esto para llegar a otro lugar mejor y hacer cambios, alinear adecuadamente nuestros esfuerzos con nuestros objetivos. No será fácil, pero definitivamente valdrá la pena y a ante futuras eventualidades estaremos mejor preparados”.