TIJUANA, MAYO 6, 2021.- Para hablar de abuso y maltrato infantil, el Paidopsiquiatra, Israel Castro; Responsable del Área de Hospitalización de niños y adolescentes del Hospital de Salud Mental de Tijuana A.C., recordó que si algo hemos aprendido durante pandemia es que la salud mental es un aspecto importante que debemos de atender.

 

Primeramente dijo que existe el término negligencia que es cuando hablamos de una falta de cuidados, vigilancia y de no proteger y proveer al menor de sus necesidades educativas, afectivas, alimenticias, de salud etc.

“Abuso habla de actuar con malicia de una manera directa y se divide en tres, abuso físico, emocional y sexual, el cual muchas veces al provenir de una familia negligente o abusadora, no lo vemos o minimizamos”

En la persona abusadora, existe cierto patrón de conducta, una carga emocional, dificultades para afrontar el estrés, son personas que se les dificulta establecer una relación estable, evaden la responsabilidad, retrasan la atención médica del hijo.

“En el Abuso físico se presentan características más visibles como fracturas frecuentes, retraso en su crecimiento, retraso en su desarrollo físico de caracteres sexuales, dificultades en la motricidad física, aquí podemos ver dos extremos de estos niños, por un lado tienen una conducta sumamente temerosa, dócil, muy desconfiados y está el extremo, niños agresivos, perturbados explosivos e intolerantes y con una característica de no saber manejar el miedo, además de presentar un pavor de regresar a casa y dar cualquier exclusa para no estar presentes con el abusador físico. Como Síntomas emocionales pueden llegar a presentar desregulaciones del afecto, niños probablemente desarrolladores depresivos, Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, estrés post traumático, trastornos histéricos

Israel Castro indico que el personal de primer contacto es esencial y por ello deberá estar alerta, porque muchas veces es la maestra, psicólogos o el vecino quien se percata de síntomas de negligencia o abuso, el cual no solo afecta la vida de quien lo padece, sino que al no cortar la cadena, se puede repetir la conducta.

“Rompamos estas cadenas, ser un parte aguas contras las agresiones que se pudieran presentar, como sociedad podemos tener las herramientas, aquí en el Hospital de Salud buscamos ser ambiente de protección no solo para esta generación, sino para la siguiente generación”